Se habla mucho de Personas Altamente Sensibles #PAS y se piensa en personas débiles, apocadas, huidizas, poco emprendedoras y dependientes, tal vez en algún momento que te rompiste un poco, pero qué poco te conocen
Ser altamente sensible y enérgico puede sonar como contrarios sin embargo, estos rasgos van de la mano, y es la combinación la que resulta explosiva y requiere de una adecuada educación.
Ser enérgico no quiere decir ser agresivo o violento, que sin duda puede manifestarse en algún momento, pero difícilmente se sostendrá en el tiempo por tu hiperempatía y la tendencia a la compasión y a la resolución de problemas socioafectivos. Pero sin idealizar, las PAS heridas entras en estado de confusión, autoengaño, resentimiento, culpabilidad y es entonces cuando esa energía vital se vuelve tóxica para ti mismo y para los demás.
No obstante, en ese estado de trepidación, la sensibilidad, por muy rota que esté, aunque se encuentre profundamente irritada, sigue manteniendo tu tendencia a buscar lo auténtico y a reconocer tus errores, lo que facilita el rectificar. Otra cosa será que tu alta sensibilidad venga unida a otros rasgos de personalidad que te dificulten caer en la cuenta, en ese caso sería otro problema y este artículo se te queda corto.
Eres una persona altamente sensible y enérgica y lo manifiestas en forma de intensidad vital, inconformismo, creatividad, deseos de resolver los problemas y ayudar a los demás hasta el punto de arriesgar tus intereses individuales. Esto mal gestionado puede provocar muchos problemas, heridas afectivas, caer en manipulaciones sociales, ser víctima de chantaje emocional, influencias engañosas, una emotividad exuberante que arrastra a la razón y confunde al corazón… Pero siempre hay salida. Aunque nos rompamos siempre nos podemos arreglar. Siempre podemos volver al «hogar interior», y con la experiencia de liberación regresamos con mayor belleza y sabiduría.
El Niño Altamente Sensible (NAS) es enérgico, creativo y compasivo, pero su intuición le puede engañar al captar la inmadurez de sus padres, el resentimiento en la familia, el dolor en las relaciones, la violencia del mundo. El NAS queda confundido y trata de crear soluciones con intensidad afectiva, ama con fuerza y «no le mata la bala en sí (sensible), sino la velocidad con la que va (enérgico)».
Si es tu caso, creces en un refugio para proteger tus heridas. Frenas tu entusiasmo, niegas tus anhelos, bajas tus expectativas de amor y descartas tus grandes sueños. Pero esa energía vital sigue dentro y como la carcoma agujerea tu corazón mientra es posible que tu exterior funcione representando un personaje que se adapta a «lo correcto». Te muestras feliz, conocedora de ti mismo y del mundo, pero la carcoma rompe tu versión original y tu energía tiene varias alternativas: se pone al servicio de la restauración, sigue huyendo de lo original o directamente se lanza a la autodestrucción.
Esta sensibilidad y esta energía vital herida provocan angustia, vacío y frustración existencial. Pero este estado es el punto de inicio del Ave Fénix que renace de sus cenizas.
De repente, ya no puedes soportar ocultar quién eres. ni el vacío que surge de toda una vida de sobreadaptación. Te das cuenta de que tu versión original es mucho más valiosa que la imagen que te has forjado para encajar en la masa.
Toda tu energía la has puesto es representar un personaje y la actuación te ha desdoblado. Ese personaje es el que aprendiste en una educación equivocada, y se produce en ti un rechazo visceral a todo lo que tenga que ver con esa educación.
Cuando parecía que la tragedia era inevitable se encuentras a alguien en tu camino que te despierta, le sigues y tal vez descubres que no es eso, pero ya estás despierto y puedes seguir tu sensibilidad que te conduce a tu ser original. La sensibilidad te hace descubrir, la energía te hace valiente para avanzar, para dejarte sanar, para desatarte de tus patrones limitantes, para liberarte de esos engaños que tal vez creen la mayoría, pero tú sabes que no son verdad, que la verdad está en el amor y el amor no es un tipo de sentimiento sino una forma de ser original.
Por tormentoso que resulte el viaje de regreso a tu «hogar interior», a tu yo original, no tienes más remedio que embarcarte en él; como Ulises en su viaje hacia Ítaca superando los cantos de sirena. Quizás leyendo esto reconozcas que estás en este momento crítico de tu vida. Sin duda has avanzado mucho, has hecho de todo, pero aceptas que todavía hay aspectos de tu vida que andan mal.
Tal vez habías aceptado la alta sensibilidad, pero eso tal ver te había arrinconado tu ser enérgico con su enorme potencial creativo. Este artículo sólo pretende señalarte una historia diferente, porque no te la puede contar, sólo tú puedes leerla con tu sensibilidad en tu originalidad personal y así podrás liberarte de tus ataduras y salir de tus refugios, que tal vez te hayan ayudado un tiempo, pero ya es hora de volver a casa, a tu «hogar interior».
A través de mis formaciones y del asesoramiento trato de acompañar a personas como tú para que a su vez, aprendan a acompañar a otros, porque si algo he podido apreciar en este espectro de personas con alta sensibilidad es la coincidencia en acompañar a otros hacia lo original, hacia lo auténtico, hacia la luz.
Sin embargo, en estos caminos de sensibilidad, he podido encontrarme con apariencias de luz, falsas autenticidades mentiras originales, que sacan a las personas de sus refugios, pero no las llevan a su «hogar interior» sino que las esclavizan en la intemperie de la dependencia afectiva, de la negación de su versión original. El ser enérgico de las personas sensibles puede llevarles a errores más profundos y en ese camino entre la oscuridad que se viste de luz y la luz original he encontrado mi misión de acompañamiento con la #educacionsensible que poco a poco voy tratando de desarrollar con mi equipo de incondicionales a los que tanto agradezco.
Publicada el marzo 19, 2026












